Noviembre 11, 2017

EL ARTE DE LAS PALABRAS SUCIAS

Hablar "sucio" en la cama durante el sexo requiere maestría y no se trata solamente de decir palabras vulgares o altisonantes sino motivar a tu pareja (y a ti de paso) a hacer algo sexy y siempre pensar en nuevas formas de darse placer. Aprender el DIRTY TALK no es difícil: sólo hay que aflojar un poco el cuerpo, cooperar y echar a volar la imaginación.

Cómo empezar: Checando la temperatura

Para saber si tu pareja quiere rodar en el lodo (metafóricamente hablando) contigo, no necesitas pasar "vergüenzas" viendo un rechazo después de decirle tu mejor frase cochina. Empieza planteando situaciones hipotéticas: "¿Qué harías si te dijera cositas mientras tenemos sexo?". Una sonrisa o una mirada y la expresión te dará su respuesta más sincera.

Lo más probable es que ame la idea, así que el siguiente paso es descifrar qué tipo de cosas vas a decir y en qué forma (tono, volumen, etc.) las dirás. Leer una historia erótica para obtener ideas de qué puedes decir es una buena idea. Lo básico, e infalible, es decir exactamente lo que quieres que te haga. Puedes empezar diciéndote cómo te gusta que te bese, describir cómo quieres que mueva sus labios, su lengua, sus manos... y terminar en cómo quieres follar.

Para que las palabras sucias surtan el efecto deseado ambos deben estar muy excitados, así que no se salten el juego previo. Pon atención a sus respuestas y sus gestos faciales para saber hacia dónde llevar la "plática". La temperatura ayudará a que la pena se vaya y la conversación fluirá naturalmente.

Adiestrar la "boca-sucia"

Conforme las conversaciones sexies sean más frecuentes con tu pareja, la intensidad y temperatura de lo que se dicen probablemente subirá. ¿Cómo saber qué no decir? Los tres "NO" básicos son: groserías demasiado altisonantes que jamás dirías normalmente, hablar de alguien en especial, a menos de que te lo pida específicamente, y hablar de un familiar, un primo o prima sexy, por ejemplo.

Las groserías o vulgaridades de intensidad media son perfectas y necesarias para hablar sucio. Estas palabras llevan al sexo a un extremo seguro y dan el suficiente RUSH como para hacer que sientan que están haciendo algo malo o prohibido, ¡ésta es la principal atracción de hablar sucio en la cama!

Si decir palabras como "pene" o "vagina" te cuesta trabajo, puedes empezar con otros nombres para las partes del cuerpo siempre y cuando no uses nombres infantiles. Matarás tooooda la pasión si dices "pajarito" o "florecita", tú sabes a qué nos referimos.

¿Te gusta hablar sucio? ¿Aceptarías hacerlo si tu pareja te lo pidiera?

Por: Sandra Olguín

#sexo #rudo