Noviembre 12, 2017

HABLEMOS DE SEXO SIN TAPUJOS

Nuestra sexualidad, eso que mueve al mundo y que por mucho tiempo se manejó con un sigilo pecaminoso, se deja ver ahora como algo tan natural y, a veces común, que nos deja la puerta abierta para explorarlo sin reservas y sin ese sentido vulgar o furtivo.

Hablar del sexo y la sexualidad sin tapujos es signo de madurez y cultura. Cuando se trata de abordar el tema con niños debemos estar bien preparados para orientar y educar lo mejor posible, esta información les acompañará el resto de sus vidas. Es algo tan natural que ni siquiera valdría la pena la razón de este articulo pero, desgraciadamente, no es así, los infantes tienen muchas dudas y preguntas, desde, ¿Cómo nacen los niños?, ¿Por qué un bebé esta en la panza de su mamá?, los más grandes tiene incertidumbres en cosas como la menstruación, masturbación, aborto, cómo y cuándo tener relaciones sexuales y la muy juzgada, homosexualidad. Por ahora tocaremos algunos puntos a considerar:

Las cosas por su nombre

Tratar y abordar con normalidad los nombres de temas y de órganos sexuales es mostrar inteligencia, llamar al pene, PENE y a la vagina, VAGINA. No hay nada de vulgar o banal en esto. Usar los términos como glande, semen, orgasmo, pechos, nalgas, penetración y un largo etcétera debe ser como hablar de la oreja, del brazo o una muela. Acostumbrarnos a estas expresiones nos abre el panorama y la mente para ver al sexo como algo normal y sobre todo hermoso. Digamos adiós a los temas tabú.

Sin rodeos

Los menores entienden mucho más de lo que pensamos. Asumir una postura firme y sin rodeos les da mayor confianza y, si ambas partes adquieren el rol que les toca en un juego de preguntas y respuestas, la información fluye y es captada. Los engaños y cuentos eran lo usual, si consideramos que la actual Generación Z está mejor informada que las anteriores no dudemos que también aprendamos algo de ellos. Duro y directo cuando de sexo se habla. Se requiere dedicar tiempo de calidad para formar adultos de calidad.

Dar a cada cosa su justo valor

Un ser humano se forma no sólo de comer y vestir bien, de sacar buenas calificaciones en la escuela, de hacer ejercicio y portarse según las reglas de convivencia, también es darle los instrumentos necesarios para que sea un ser que se valore y valore a los demás. La información en términos de su sexualidad son igual de importantes, existen infinidad de contenidos, como en Yokika Magazine, donde se comprende mejor como abordar estos asuntos, pero cuidado, porque también hay otros maliciosos que solo confunden.

Derecho más que Obligación de educar

Mas allá de la obligación de los padres está el DERECHO de los hijos a ser EDUCADOS. Si bien no existen escuelas para ser buenos padres, sí existen terapeutas o profesionales para los menos afortunados en cuestiones de educación sexual. No se trata de dejar a un tercero esta responsabilidad, es simplemente buscar un apoyo certero para esta vital labor.

Cuidar las amistades, lo que ven y leen

Si gran parte de nuestra formación se da a través de la gente con quien convivimos y lo que vemos y leemos, entonces, cuidemos que los hijos se junten y se instruyan con gente y contenidos inteligentes. Esto seguro debería ser el punto más álgido en su formación sexual pero NO, es igual de importante, no podemos descuidar ninguno.

Nunca se es tarde para aprender y nunca nos dejamos de formar como seres humanos en todos los ámbitos de la vida. No cabe duda que la práctica hace al maestro y que un buen padre predica con el ejemplo. Así que abramos la mente y el corazón para entender lo que el sexo es y como se comporta la sexualidad en cada uno de nosotros para ser cada día mejor y, formar seres felices y plenos.

Fuente: Carlos García

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